5 Reasons That’ll Make You Never Forget Sunscreen In Winter
(Beauty)
5 razones que harán que nunca olvides el protector solar en invierno

Ya es un desafío recordar aplicar SPF durante los meses más cálidos, por lo que es comprensible que lo ignores durante la actual temporada de heladas. Sin embargo, no es del todo excusable, ya que el uso de protector solar no debería equivaler únicamente a los días soleados. Tu piel es más vulnerable a los fuertes rayos UV en invierno y requiere protección durante todo el año. A continuación, 5 razones por las que nunca debes restar importancia al uso diario de SPF incluso cuando no hay señales de sol.
Protect Yourself
1. Los rayos ultravioleta pueden atravesar las nubes
El hecho de que no haga sol afuera no significa que usted esté libre de responsabilidad. Hasta el 80% de los rayos del sol pueden pasar sin brillo, por lo que es importante protegerse incluso si afuera está sombrío.
2. Tu piel se vuelve más sensible a los rayos ultravioleta durante el invierno
En comparación con el verano, la piel en invierno produce menos melanina, un paraguas protector para la piel responsable de la pigmentación.
3. El protector solar puede disminuir el proceso de envejecimiento en un 24%
Un estudio ha demostrado que quienes usaban SPF con regularidad no presentaban signos antienvejecimiento detectables después de 4,5 años en comparación con quienes no lo usaban. Moraleja de la historia: use SPF durante todo el año, sin importar la estación.
4. Tus labios necesitan más protección en invierno
Las temperaturas frías hacen que nuestros delicados labios se vuelvan sensibles y secos, haciéndolos más vulnerables a la exposición al sol. Aplique un bálsamo labial humectante con SPF para protección, hidratación y para combatir el herpes labial, que puede ser provocado por los rayos UV.
5. La nieve provoca una mayor exposición a los rayos UV
Debido a que la nieve intensifica la luz solar y refleja hasta el 80% de la radiación ultravioleta, la exposición equivale al doble en comparación con el verano. Además, una mayor elevación (¡estamos hablando de ustedes, esquiadores!) equivale a una mayor susceptibilidad a los rayos UV.